Origen y terminología de las fallas de Valencia

LAS FALLAS.

¿Qué tendrán las fallas que a nadie dejan indiferente?

A través de este blog trataré de dar a conocer desde mi humilde experiencia los diferentes aspectos de la que para mí es una de las fiestas más bonitas, llamativas y coloridas del mundo.

En él y en los diferentes artículos que iré publicando hablaré de los orígenes de las fallas,  indumentaria fallera, pirotecnia, gastronomía valenciana, música tradicional valenciana, actos falleros, protagonistas de la fiesta, artistas falleros y otros temas con la intención de que cualquier persona que lea este blog entienda porque los valencianos tenemos esta pasión por nuestras fallas y conozca nuestras fiestas josefinas.

ORIGEN DEL TERMINO “FALLAS”:

Si le preguntas a un fallero qué son las fallas, te dirá que es una fiesta de los valencianos, hecha por y para ellos, pero si se profundiza un poco uno se da cuenta que esta fiesta tiene un encanto especial que atrapa tanto a valencianos como a personas de todas las ciudades de España, Europa e incluso de otros continentes.

Durante una semana, la ciudad de Valencia se transforma para recibir a más de un millón de turistas de todos los rincones del mundo y en la que se llena de fallas, luces, puestos gastronómicos y música.

Comentarios como: “Luz, color, música, pólvora, diversión, castillos, mascletas y tantas fallas para ver y disfrutar”, “Para mi esta ha sido mi primera visita a Valencia en Fallas y me he llevado una muy grata experiencia. Ver esas inmensas figuras tan bien realizadas y, luego, observar mientras las quemaban ha sido algo indescriptible” o “Sin duda una de las mejores festividades de la península. Una festividad para compartir con los más jóvenes y los más mayores de la familia. Tanto de día como de noche la ciudad se llena de pólvora, música, comida y bebida para festejar el orgullo de los valenciano” son algunos que visitantes de nuestra fiesta hacen tras ver por primera vez las fallas.

Si investigamos acerca del origen de esta fiesta valenciana, veremos que la leyenda del fuego, elemento imprescindible de las fallas, se remonta siglos atrás y va más allá de las fallas tal y como las conocemos actualmente.

La palabra “falla” va unida al fuego.

La primera hace referencia a una “antorcha” y la segunda, según los textos antiguos, hace referencia a las “luminarias”, antorchas que se ponían antiguamente en balcones, calles y monumentos.

En valenciano medieval, la palabra “falla” proviene del latín “fácula” que en castellano quiere decir antorcha.

Desde tiempos inmemorables, en muchos lugares de Europa, Asia y África, la llegada de los equinoccios (entrada de la primavera y del otoño), solsticios (entrada del verano y del invierno) se celebraban haciendo fuegos y estas costumbres han sido heredadas de pueblos tan antiguos como los Celtas.

También servía para denominar a las antorchas que se colocaban en lo alto de las torres de vigilancia.

-En el siglo XIII, las “fallas” (o antorchas) servían para alumbrar las fiestas y posteriormente se referían a las “hogueras y luminarias” como luz que se pone como adorno en los balcones, calles y monumentos que se encendían en vísperas de fiestas extraordinarias y patronales.

En el libro “Llibret de fets” se cita que en las tropas del rey Jaime I, el Conquistador,  las utilizaban para iluminarse el camino y la entrada a las tiendas de campaña.

-Durante los siglos XV y XVI, la palabra “falla” (o antorcha) empezó a llamarse “fogata o fogatas”, utilizándose este término para denominar el fuego que se hacía en el suelo como centro de reunión o de una fiesta; recibían el mismo nombre a las fogatas que se encendían en días especiales como en los solsticios, equinoccios o la celebración de santos como San José o San Juan.

También se usaban estas fogatas para anunciar o celebrar una batalla o como medio de alerta para avisar de la llegada de los invasores; valga como ejemplo la “falla del Micalet de Valencia” que era la hoguera que todos los días se encendía en la torre vigía de la capital del Reino  para avisar de la presencia de invasores o para avisar que no había novedad y que el Reino estaba seguro; para más información visitar:

Para mas información véase: Falla del Micalet de Valencia

-Esto se prolongó durante el siglo XVII en el que la Iglesia, ante la imposibilidad de suprimir estas tradiciones populares decidió absorberlas y dedicarlas a los santos, en concreto a San José, San Antonio y San Juan.

-Es en el siglo XVIII (sobre el año 1740) ya empezaron a llamarse fallas a las miles de hogueras que se encendían en las calles; eran monumentos satíricos y burlescos en los que se exponían a determinadas situaciones o personas del barrio con un finalidad crítica y caricaturesca.

Estos monumentos se colocaban en las calles el día 15 de marzo y se quemaban la noche del 19, día de San José, patrón de los carpinteros y fueron evolucionando hasta que ya eran cajones con 3 o 4 muñecos vestidos con ropas de tela, caretas de cartón y manos de cera.

-A partir del siglo XIX ya se empieza a tener más información acerca de las fallas y se ve una evolución en la estructura de los monumentos falleros que simulaban un teatro en donde se colocaba una tarima (plataforma, generalmente móvil, hecho con tablas y colocadas a poca altura del suelo) y donde ya empezaron a aparecer los “ninots”, en castellano muñecos, que se distinguían siempre por la aguda caricatura y la intención satírica.

Foto falla del Mercado central 1873.

-Durante el último tercio de este siglo, hacia el año 1.866 empiezan a crecer el número de fallas colocadas y empieza a utilizarse uno de los elementos más importantes en la actualidad como es la pirotecnia (técnica que se utiliza para la fabricación y uso de fuegos artificiales, explosivos y toda clase de inventos de pólvora para celebrar la fiesta).

Además de la pirotecnia, en este tiempo aparecen otros elementos como “Las despertaes”, los primeros “llibrets de falla” que eran pequeños libros que explicaban lo que se representaba en la falla y los grupos de vecinos de cada de falla, que evolucionaron a lo que hoy se conoce como las “comisiones falleras”.

Desde 1.873 se fue implantando poco a poco “la plantá” que consistía en colocar todos los elementos que formaban la falla y esto se hacía la noche del 17 al 18 de marzo y a la quema de la falla la noche del 19 de marzo empezó a denominarse “la cremá”; la cremá ponía fin a las fiestas que se celebraban en honor a San José.

Ya en el año 1.877 se plantaron 29 fallas y a finales de este siglo las fallas eran la fiesta más importante de Valencia plantándose monumentos falleros en muchos pueblos en la provincia de Valencia.

También en ese año empiezan a utilizarse para la elaboración de las fallas  “los peleles” que eran monigotes, muñecos o figuras ridículas que hacían referencia a una o más personas, non gratas, de los barrios que luego eran quemados.

En el año 1.895 “Lo Rat Penat” (sociedad cultural valenciana, fundada en 1878​ por iniciativa de Constantí Llombart, ​ históricamente dedicada a la promoción, defensa, enseñanza y difusión de la lengua y cultura valencianas; véase «Lo Rat Penat») empieza a premiar las fallas más artísticas y desde el año 1.901, las fallas fueron perdiendo poco a poco la sátira que las caracterizaba en sus orígenes para centrarse más en aspecto artístico lo que hizo que las comisiones falleras empezaran a contratar a artesanos dando origen así a la profesión del “artista fallero”.

Más tarde, los artistas falleros empezaron a usar moldes de cartón piedra para crear los ninots que formaban las fallas.

Fotografía falla 1.900
Fotografía falla 1915

-A partir del siglo XX y hasta la actualidad la mayoría de los monumentos falleros están hechos de poliexpan (tipo de corcho blando, fácilmente moldeable y que se pinta dándole el brillo y el aspecto que tanto llama la atención); incluso los artistas falleros más avanzados empiezan a hacer ninots con impresoras 3D.

Fotografía falla Na Jordana año 2.003
Fotografía falla Nou Campanar 2.010
Fotografía falla municipal Plaza del Ayuntaminento año 2.019

                                              

Ninot Falla Antiga de Campanar 2.019

Como curiosidad os contaré que algunas fallas alcanzan a medir más de 20 metros de altura, lo que supone un auténtico desafío a la hora de plantarlas y que la falla más alta plantada fue la de la Plaza del Ayuntamiento del año 2017 que midió 41 metros y que fue hecha por Manolo Martin.

Fotografía falla municipal Plaza del Ayuntamiento año 2.017

TEORIAS DEL ORIGEN DE LAS FALLAS:

-Para algunos historiadores el origen más antiguo de la fiesta es el culto al fuego, es un ritual de tradición pagana como ocurre con otros santos como San Antón, San Juan y San Miguel en distintos zonas de España en donde también se quemaban las hogueras en vísperas de los santos.

-Otras teorías apuntan que el origen de las fallas es la tradición popular.

Según el Marqués de Cruilles, se iniciaron gracias al gremio de los carpinteros que cada 19 de marzo, día de San José, quemaban las virutas y trastos viejos sobrantes de la limpieza de los talleres ante la llegada de la primavera; este ritual recibió el nombre de “cremá”.

Posteriormente se añadieron a la hoguera más trastos a quemar e incluso se vistió con ropas a los parots (estructuras de madera con forma de cruz de las que colgaban candiles que les daban luz) para que se parecieran a personas a las que se quisieran criticar con la sátira que ha caracterizado a las fallas desde sus orígenes y hasta hoy; con el tiempo a esta figura se le añadieron más elementos que creaban escenas que evolucionaron hasta las que hoy en día conocemos.

Según esta teoría, la inventiva popular le dio forma humana a los parots y se celebraba la festividad religiosa en honor a San José, patrón de los Carpinteros; debido a esto, estas fiestas también se conocen como fiestas josefinas o festes de San Josep (en valenciano).

-Una tercera teoría, tal y como apuntábamos al principio de este artículo, apunta que en muchos lugares de Europa, Asia y África, la llegada de los equinoccios (entrada de la primavera y del otoño) y solsticios (entrada del verano y del invierno) se celebraban haciendo fuegos y que estas costumbres se heredaron de pueblos tan antiguos como los Celtas y que han perdurado hasta la actualidad.

Para acabar este artículo y como dato curioso os contaré que durante toda la historia de las fallas han habido cuatro periodos en los que no se celebraron y son los siguientes:

-Entre los años 1.885 y 1.866 debido a que el ayuntamiento estableció en 1.885 un impuesto por el que cada comisión fallera debía pagar 10 pesetas para plantar su falla (teniendo en cuenta la época de la que estoy hablando, era una cantidad muy alta) y luego en 1.886 se subió dicho impuesto a 60 pesetas lo que hizo que las comisiones falleras se negaran a pagarlo y como consecuencia en ese año no se plantó ninguna falla en la ciudad.

-En el año 1.896 debido a la Guerra de Cuba que estaba muy presente en la actualidad valenciana del momento debido a la implicación española en este conflicto bélico; de echo, el 8 de marzo de ese año se declaró un «estado de sitio» similar al estado de guerra y se prohibieron las fallas siguiendo ordenes del Capitán General del ejercito.

-Entre los años 1.937 y 1.939 coincidiendo con la Guerra Civil española; aunque no se plantaron fallas durante este periodo en el año 1.937 se construyeron 4 fallas de contenido propagandístico encargadas por los bandos republicanos y nacionales del momento.

Estas fallas no se llegaron a plantar si no que se expusieron en la Lonja de Valencia y durante el mes de abril; criticaban la sublevación del bando nacional y por supuesto no se llegaron a quemar. Sus nombres fueron: «Coses d´Ara», La Catedral, «El betlen d´engany» y «la Balança del mon».

Actualmente el interés de las fallas es cada vez más significativo, sobre todo desde que en 2016, la Unesco las inscribió en su Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; véase:

Véase Fallas patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Espero que este artículo te haya gustado!!

En siguientes artículos iréis conociendo otros interesantes aspectos de las fallas.

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